El Peligro del Populismo

1 Comment(s) | Posted | by Ramón Luzárraga |

El Peligro del Populismo

Ramón Luzárraga

Durante los últimos cuarenta años, los Estados Unidos ha estado lidiando con recurrente olas de populismo. La elección de Donald J. Trump es el más recién síntoma. El cristianismo en los Estados Unidos fue y sigue siendo un importante catalizador del populismo.

Esta historia se remonta a los 1800, cuando comenzó el Segundo Gran Despertar. Ese evento tenía la intención de revivir la comprensión protestante y calvinista del cristianismo, lo cual ayudó a dar forma a la fundación de los Estados Unidos y contrarrestar la creciente influencia de la Revolución Francesa en la cultura estadounidense. Sin embargo, ese objetivo fue abrumado por la explosión de fe religiosa que el avivamiento desencadenó al oeste de las Montañas Apalaches. Allí, los bautistas, los metodistas y otras iglesias cristianas buscaron evangelizar a una población que se expandía rápidamente en lo que entonces era la frontera estadounidense. (La Iglesia Católica Romana hizo sus propios esfuerzos para organizarse en esa misma región).

Este Despertar tuvo éxito. El cristianismo se identificó como una religión del pueblo. Esta es una razón importante por la cual las iglesias en los Estados Unidos permanecieron llenas durante la mayor parte de su historia. Desafortunadamente, el cristianismo pagó un alto precio por este éxito. Este avivamiento les permitió a los estadounidenses privilegiar sus experiencias individuales y subjetivas de Dios por encima de cualquier tradición teológica cristiana recibida, o cualquier autoridad eclesiástica. Hoy en día, si un ministro o sacerdote intenta enseñar la Palabra de Dios, y a sus congregantes no les gusta el mensaje, estos ignorarán el mismo, cambian de iglesia e incluso comenzarán nuevas sectas. La fe cristiana se ha convertido en una mercancía, destinada a satisfacer las necesidades subjetivas de las congregaciones en lugar de decirles la verdad.  Estas personas se vuelven vulnerables a los charlatanes religiosos que dicen cumplir esos deseos.

El populismo desatado por el Segundo Gran Despertar fue un factor importante en la elección de 1829 de Andrew Jackson a la presidencia. Esto ayudó a impulsar la creencia, aún sostenida por muchos estadounidenses, de que su ingenio nato subjetivismo es tan bueno o mejor que la formación de profesionales. Irónicamente, rechazar la orientación profesional y el asesoramiento de profesionales instruidos y capacitados, hace que las personas sean más vulnerables a presiones sociales y económicas, donde tal experiencia podría ayudarlos a navegar la vida constructivamente. La gente comienza a pensar que están siendo detenidos por fuerzas fuera de su control. Y se enfocan en personajes carismáticos y mesiánicos que dicen poder salvarlos, pero que no pueden.

El ingenio autóctono de un pueblo, a menos que esté formado por una teoría sólida basada en la sabiduría de milenios y bajo una dirección constructiva de las instituciones democráticas, a menudo produce incompetencia, frustración y el despotismo para salvar a las personas de su propia locura. Los falsos mesías, como lo es el populismo que lo engendra, siempre les fallan a las personas que se cree que liberan.

Comments

  1. Miguel Ángel Sánchez Carlos's avatar
    Miguel Ángel Sánchez Carlos
    | Permalink
    Muchas gracias por tu texto Ramón. Me dejaste con ganas de seguir leyéndolo. ¿No has escrito más?
    Me parece muy interesante y comprensible tu planteamiento sobre el subjetivismo cristiano y su conexión con el populismo. Me pregunto: ¿en el ambiente católico romano pasa lo mismo, pero en lugar del subjetivismo existe la dependencia de la autoridad eclesiástica?
    Gracias.

Leave a Comment

Nonprofit Web Design and Development by New Media Campaigns