North-South Dialogue/Dialogo Norte-Sur

1 Comment(s) | Posted | by Emilce Cuda |

North-South Dialogue

Nota del editor: El texto en español está disponible a continuación.

To address the problem of Latin American poverty, the agenda of continental theological ethics must consider North-South dialogue.  Latin America’s poverty results from exclusion, which is effected by the political suspension of the Word, allowed only among very specific decision-making groups. The United States of America has laid its democratic foundations upon political and religious free speech. In South America by contrast, the Word is muted or relegated to the private realm, even the word of theologians and academicians. A North-South theological dialogue can be a step in the act of "giving the Word to the Other." This dialogue can not be a pre- or all-determining one, but rather one based on a model of questioner / respondent.  Building up that dialogue could lead to a breakup of the structures of poverty.  But, would such an ethical dialogue be religious preaching or politically constructive?
Aristotle in his Metaphysics defines the essence of the human as the "word", considered as the capacity to discuss the just in the distribution of common goods. The man is his word and the word is only possible in the social context, that is "between" men. If access to the Word is limited, the human condition is limited, using Arendt’s terms. Justice, understood as universal participation in decision-making about the distribution of common goods, is the objective of the polis, and this is far from the reality of Latin American peoples. If that participation is a universal dialogue of the Word between everyone, then without the Word there can be no justice nor polis, because dialogue is the foundation of politics.

Ethics, Aristotle says, is at the service of politics; it serves the universal Word, the service of dialogue between people. However, while access to the Word in Latin American society is restricted to only the included, justice cannot be considered the prevailing order, nor ethics the result of the desired order. Both ontological planes, the ethical and the political, have universal access to the Word as a condition of possibility. If, on the contrary, ethics is associated with politics only from the discourse of minorities, the result will be, as has been demonstrated historically, totalitarianism.
To speak of ethics in Latin America today, to avoid the risk of dogmatism or authoritarianism, would imply the concept of universal Word as the condition of humanity.  A first step in terms of inclusion is to open political and social dialogue with the excluded, so that everyone can exercise the universal right to talk / discuss the distribution of common goods. If we consider the poverty rates in the subcontinent and its potential in the concert of nations, today’s Catholic ethics, based on human dignity and understanding itself as the religion of the Word, should challenge us to work for universal dialogue.

Considering the Word as a condition of ethics, we theologians should think of the media as a new arena of politics in the XXI century, if we want the efficacy of the Word to be a gateway to civil society.  If, on the other hand, we realize that the secular-leaning leading Latin America sectors reject the political word as well as the theological word, we should conceive new ways for a discursive, and not a positivistic, politics.

A Catholic ethic in America, mindful of exclusion and poverty, should gradually shift its axis from its deontology to a dialogue, which includes all continental voices.  The opening of the "North-South dialogue" means that its first step should be to discuss differences over common goods.

Emilce Cuda, Ph.D. in Moral Theology, specializes in social issues, focusing on the relationship between theology and politics in Latin America and North-South dialogue.

Dialogo Norte-Sur

El dialogo Norte-Sur es uno de los temas para tener en cuenta en la agenda una ética teológica continental, si es que se decide tomar seriamente la problemática de la pobreza en el subcontinente latinoamericano, que aparece como consecuencia de una exclusión que se hace eficaz a partir de la suspensión política de la palabra, quedando esta ultima limitada a los grupos restringidos de decisión. Norteamérica ha sentado sus bases democraticas sobre la libertad de palabra política y religiosa. Por el contrario, la palabra, en Sudamérica, esta enmudecida o relegada a lo privado, incluso la palabra de los teólogos y aun en los ámbitos académicos. Un dialogo teológico Norte-Sur, puede ser un paso en el acto de “dar la palabra al Otro”. Si la ética teológica lograra posicionarse, no desde el deber ser que todo lo determina sino, como un otro que pregunta y un otro que responde, la ruptura de las determinaciones discursivas, relativas a las estructuras de pobreza, podrían comenzar a acontecer. Ahora, el dialogo sobre lo ético, es predica religiosa o construcción política?

Aristóteles, en la metafísica, define la esencia de lo humano por la “palabra”, considerada como capacidad para discutir sobre lo justo en cuanto a la distribución de los bienes comunes. El hombre es palabra y la palabra solo es posible en lo social, es decir “entre” los hombres. Si se limita el acceso a la palabra se limita la condición de lo humano –en términos de Arendt. La justicia, entendida como la participación universal en la toma de decisiones sobre la distribución de los bienes comunes, es el fin de la polis, y esto está muy lejos de la realidad de los pueblos latinoamericanos. Si esa participación es palabra universal, dialogo entre todos, entonces sin palabra no puede haber justicia ni polis, porque el dialogo es el fundamento de lo político.

Ahora bien, la ética, dice Aristóteles, está al servicio de la política, es decir al servicio de la palabra universal, al servicio del dialogo entre los hombre. Sin embargo, mientras el acceso a la palabra en América Latina, este restringido a la sociedad de los incluidos, no puede hablarse ni de justicia en el orden del ser, ni de ética en el orden del deber ser. Ambos planos ontológicos, el de lo ético y el de lo político, tienen como condición de posibilidad el acceso universal a la palabra. Pero, si por el contrario, la ética se asocia a lo político solo desde el discuros de las minorías, el resultado serán –como históricamente quedo demostrado- el totalitarismo.

Hablar hoy, en América Latina, de ética –si es que no se quiere correr el riesgo de dogmatismo ni de autoritarismo-, implicaría pensar el concepto de palabra universal como condición de lo humano. Dar un primer paso en el plano de la inclusión es abrir el diálogo político y social a los marginados, para que todos puedan ejercer el derecho universal a dialogar/discutir sobre la distribución de los bienes comunes. Si consideramos los índices de pobreza del subcontinente y su potencial en el concierto de las naciones, la ética católica hoy -en función de la dignidad humana y siendo la religión de la palabra-, tendría como reto trabajar por el dialogo universal.

Considerando la palabra como condición de la ética, como teólogos deberíamos, por un lado, pensar en el espacio mediático como nueva arena de la política en el s.XXI, si es que pretendemos la eficacia de la palabra como vía de acceso a la sociedad civil. Por otro lado, si se tiene en cuenta que América Latina, desde una tendencia liberal de sus sectores dirigentes, descalifica tanto la palabra política como la palabra teológica, deberían pensarse nuevas modalidades para que los significantes religiosos puedan articularse con lo político en el plano discursivo, y no en el positivo.

Una ética católica en América, en función de la exclusión y la pobreza, debería poco a poco desplazar su eje desde el campo de lo deontológico a lo dialógico, incluyendo todas las voces continentales, lo que implica la apertura del “dialogo Norte-Sur” como el primer próximo con quien discutir las diferencias sobre los bienes comunes.

Emilce Cuda, Ph.D. en Teología Moral, especialista en temas sociales, centrándose en la relaciónentre teología y política en América Latina y el diálogo Norte-Sur. 

Comments

  1. Layla's avatar
    Layla
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    Tava mesmo precisando de umas dicas deste modo ! http://www.sooguide.com/index.php/blog/blogger/listings/royal77x7200545

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